Considerada como una de las herramientas clave que participan en la ya denominada como ‘cuarta revolución industrial’ la
Bioinformática es, en esencia, el “uso de la información para entender la Biología” , según palabras de la doctora Cynthia Gibas, bioinformática de la Universidad de Illinois (Estados Unidos). O dicho de otra manera: la forma de “ entender las complejas leyes de los organismos vivos para revolucionar la sociedad”, descripción dada por Helix BioS.
La Bioinformática maneja un enorme volumen de datos disponible que necesita ser almacenada gestionada y analizada para poder extraer información útil de ellos, y quizás habría que considerarla como una subcategoría de la Biología computacional, centrada en el análisis de la toda esa información con el fin de extraer las conclusiones y conocimiento que se generan en las grandes bases de datos biológicas mediante herramientas matemáticas avanzadas.

De cualquier forma, y teniendo en cuenta que en muchas ocasiones la línea que separa ambas materias se cruza de un lado a otro con mucha frecuencia, se puede describir a la Bioinformática como “un campo de las ciencias computacionales que lleva a cabo el análisis de secuencias de moléculas biológicas. Normalmente se aplica a los genes, al ADN, al ARN, o a las proteínas, y resulta especialmente útil para comparar secuencias de genes y proteínas entre distintos organismos, pudiendo ver las relaciones evolutivas entre organismos, intentando averiguar cuál es la función de dichos genes y proteínas.
Podríamos decir que la Bioinformática se encarga de la parte lingüística de la genética. De la misma manera que los lingüistas estudian los patrones en el lenguaje, los bioinformáticos estudian los patrones en las secuencias de ADN o de proteínas”, en una explicación clara y directa ofrecida por Christopher P. Austin, Doctor en Medicina y director del National Center for Advancing Translational Sciences (NCATS), institución incluida en el National Institutes of Health (NIH) de Meryland (Estados Unidos)
Los datos Surgida como disciplina autónoma en 1965 gracias a los estudios de la doctora y fisicoquímica estadounidense Margaret Oakley Dayhof, los datos ofrecidos por la Bioinformática son transversales, es decir, aplicables a diferentes ámbitos de las ciencias de la vida, como la salud humana, el medio ambiente o la Biotecnología. Como se ha descrito en el punto anterior, y dentro del campo específico de la Biología Computacional, la Bioinformática investiga,desarrolla y aplica algoritmos informáticos y modelos probabilísticos orientados a dar sentido a los datos biológicos, médicos, conductuales o de salud, incluyendo la adquisición,almacenamiento, organización, análisis y visualización de los mismos.
Nuevos desafíos
En Helix BioS desarrollamos el proceso bioinformático en cuatro puntos en permanente evolución:
- Alineamos las secuencias contra los genomas de referencia más actuales para obtener toda la información acerca de los datos de nuestros clientes.
- Comparamos la información secuenciada con los diferentes genomas y bases de datos con el fin de encontrar la información sensible.
- Localizamos, analizamos y filtramos dichos datos.
- Creamos un informe con toda la información necesaria para el cliente. Dicho informe se consensua siempre con el cliente para que se adapte con sus necesidades.
Como ciencia en continuo desarrollo, desde Helix BioS trabajamos con la Bioinformática actualmente en las áreas biomedicinal, biotecnológica, farmacéutica, industrial, agraria o marina, pero siempre teniendo en el foco los nuevos avances en estos campos, encontrando patrones no previstos e individualizando el tratamiento de cada paciente según sus condicionamientos biológicos, lo que abre las puertas a la Medicina Molecular y de Precisión, cada día más presente, por ejemplo, en tratamientos oncológicos individualizados, en función de las características genómicas y moleculares del tumor de cada paciente.